Pensábamos que iba a ser fácil adquirir el carismático oso de Natura para hacerle el mejor regalo de cumpleaños de la historia al frutero, pero no. Las ineptas dependientas de la tienda se interpusieron en nuestro camino. Por algún motivo ajeno a mi entendimiento no les entraba en la cabeza que quisiésemos comprar el oso. Después de tener que escuchar frases como "Los osos se han extinguido" o "Toma, cógelo tú que creo que es tu marido gastándonos una broma", los tangaos nos vimos obligados a combatir esta injusticia. Después de pasarnos toda la mañana llamando uno detrás de otro para preguntar por el oso, y cuando las de la tienda estaban a punto de solicitar un cambio de línea, el señor Colacao (en la foto junto al oso animoso) le puso el broche de oro a nuestra represalia con esta llamada... OÍR LLAMADA